Los jóvenes descontrolados, ¿de quién es la culpa? De sus padres, del colegio o quizás de ambas. Puede que incluso la influencia de los medios de comunicación o la modificación de la ley del menor. Pero ver como hoy en día muchos jóvenes, tiran a la basura sus vidas por meterse en drogas, alcohol y peleas callejeras, deprimiría a cualquiera. ¿O acaso el ritmo de vida que llevamos no nos deja ver lo que pasa?
La juventud que actualmente está cursando ESO o Bachillerato y se encara con su profesor o personas mayores, le apasiona dar palizas a compañeros por el simple hecho de ser más popular o más “respetado”, me producen autentica lástima. Aún recuerdo, cuando yo estudiaba y nos burlábamos del que sacaba buenas notas e incluso le hacíamos alguna que otra broma, pero nunca llegamos a los extremos de enviar a alguien al hospital, como pasa en la actualidad.
Para mí, una de las razones de que esta sociedad se este comportando de esta manera, reside en las famosas “reformas” de la ley de protección al menor, las cuales teóricamente han sido modificadas para protegerles, pero lo que ha ocurrido en realidad es el llamado efecto “boomerang”, la juventud esta utilizándolas en su propio beneficio, haciéndose casi inmunes a cualquier tipo de represalia, y no hablo de física; vamos que si te vienen a robar o agredirte e intentas defenderte, y por alguna razón uno de ellos sale perjudicado, tranquilo tú serás el que pague el pato, Dios que ruina de leyes...
Otro de los factores, que para mí esta causando este descontrol, reside en los progenitores o mas bien, la vida que llevan, ya que se puede entender que cuando uno llega cansado a casa, después de trabajar ocho o más horas, lo que menos quieran es aguantar las “tonterías” de sus hijos, pero de ahí a dejarlos a su suerte o despreocuparse por completo de sus problemas…creo que hay una gran diferencia.
Algo que me hace reír a carcajada limpia, por el simple echo de no llorar, son las batallitas, entre padres y profesores, por definir la educación del hijo/alumno. Ya que unos entienden que como padres, al no disponer tiempo para su hijo, exijan que sea el profesorado quien se ocupe de educar a sus hijos, en todos los aspectos. Pero si analizamos la función de los profesores, ellos están para enseñar conocimientos y ser un soporte de educación, no para corregir la actitud de niño malcriado y abandonado familiarmente, que lo único que hace es ser completamente desafiante e incluso agresivo con el propio educador. Aunque fuera posible, por parte del profesor, dedicarse a intentar corregir a esos chavales, no le seria nada sencillo ya que a diferencia de los padres, donde estos cada día conviven con 1 o 3 hijos máximo, los educadores tienen que lidiar una batalla tras otra, todos los días con clases de 20 o 30 alumnos.
Me consta que muchos profesores están intentando, desde hace años, hacer ver al Consejo General de Educación, que con las condiciones actuales de comportamiento de la juventud, les vendría muy bien tener a otro educador o persona, en el aula para así atajar los problemas lo antes posible y poner una solución, al mismo tiempo que conseguirían tener un poco mas de presión autoritaria, algo que en estos últimos años se ha perdido, evitando males mayores entre los mismos alumnos.
Solo un inconsciente traería un hijo al mundo, o se haría profesor ¿verdad?